Dólmenes de Cornudella: joyas del megalitismo en Ribagorza
Los dólmenes de Cornudella forman uno de los conjuntos megalíticos más destacados del patrimonio arqueológico de Ribagorza. Situados en un paraje natural de gran belleza, dentro de un frondoso cajigar —considerado uno de los más impresionantes de Aragón—, ofrecen un testimonio único de las prácticas funerarias y rituales de las comunidades prehistóricas que habitaron la zona.
El primero de ellos, conocido como Cornudella I o Cabaneta del Fornó, es un dolmen simple de planta rectangular, delimitado por piedras que conforman un túmulo semicircular de origen artificial. Este tipo de estructuras se empleaban como enterramientos colectivos y su construcción exigía un importante esfuerzo comunitario.
El segundo, Cornudella II o Cabaneta del Trancat de Dalt, presenta una cámara rectangular y muestra un ingenioso aprovechamiento del entorno: algunos bloques naturales se utilizaron como apoyo para las losas, completándose el túmulo con piedras y tierra. La preparación previa del terreno y la presencia de una losa más baja en la entrada revelan un cuidado diseño, posiblemente con un simbolismo asociado al paso entre el mundo de los vivos y el de los muertos.
A escasos metros de estos dos monumentos se alza una piedra hincada que algunos investigadores consideran un menhir, aunque no se descarta que formara parte de otro dolmen desaparecido. Este elemento añade aún más interés a la estación megalítica de Cornudella, convirtiéndola en un punto de referencia para el turismo arqueológico en Ribagorza.
Cómo llegar
Para acceder, se debe circular por la N-230 desde Puente de Montañana en dirección Pont de Suert. Pasado Arén, un desvío a la izquierda conduce hacia Sobrecastell; se continúa hasta Hostalet, donde es necesario solicitar permiso para la visita (teléfono 974 347155), ya que los dólmenes se encuentran en terreno privado.