Dólmenes de Mas de Abad: vestigios prehistóricos en Ribagorza
Los dólmenes de Mas de Abad constituyen un interesante conjunto megalítico dentro del patrimonio arqueológico de Ribagorza, testimonio silencioso de las antiguas comunidades que habitaron estas tierras. Ambos monumentos se encuentran señalizados y son fácilmente localizables, ya que basta con desviarse unos pocos metros del camino principal que conduce a la localidad de Aler.
El primero de estos dólmenes se presenta como una oquedad formada por ocho lajas verticales, dispuestas en círculo para sostener en su día una gran losa horizontal que servía de cubierta. Esta piedra superior no ha llegado hasta nuestros días, pero la estructura conservada permite imaginar el aspecto original del monumento y su función como enterramiento colectivo, típico de las comunidades neolíticas y de la Edad del Bronce.
Para llegar al segundo dolmen es necesario cruzar la pista que conduce directamente a Mas de Abad. Este se encuentra en la parte más elevada de un pequeño bosque de carrascas y arbustos, a unos 800 metros del anterior. Su emplazamiento elevado sugiere una elección intencionada, posiblemente vinculada a criterios simbólicos o de visibilidad en el paisaje. El túmulo que lo rodea se conserva claramente visible y, aunque sencillo, presenta un diseño que recuerda a los ejemplares del conjunto megalítico de Cornudella, con una posible cámara de reducido tamaño y un corto corredor de acceso.
La visita a los dólmenes de Mas de Abad no solo ofrece un viaje en el tiempo hasta los orígenes del megalitismo en Ribagorza, sino que también permite disfrutar de un entorno natural apacible, ideal para combinar turismo arqueológico y senderismo. Estos vestigios forman parte de una red más amplia de monumentos prehistóricos en la comarca, contribuyendo a la comprensión de la historia antigua de Ribagorza y de las culturas que la poblaron hace miles de años.