Ermita de San Román de Castro: joya medieval en Ribagorza
Declarada Bien de Interés Cultural, la ermita de San Román de Castro se erige majestuosa dominando la salida del congosto de Olvena, en el término municipal de La Puebla de Castro. Su emplazamiento estratégico no solo ofrece un interés paisajístico excepcional, sino que también recuerda la importancia defensiva y religiosa que tuvo este enclave durante la Edad Media.
La iglesia actual fue reedificada en el siglo XIII, aunque su existencia está documentada ya a finales del siglo XI. Un hallazgo clave durante las obras de restauración de 1987 —un acta de consagración fechada el 1 de febrero de 1120— confirma la relevancia histórica del templo en el contexto de la historia de San Román de Castro.
Su planta es rectangular, de una sola nave de 24 metros de largo por 9 de ancho, rematada por un ábside semicircular. La cubierta presenta bóveda de medio cañón dividida por arcos fajones que reposan sobre pilastras adosadas a los muros, decoradas con una característica imposta de ajedrezado. El ábside, cubierto con bóveda de cuarto de esfera, se ilumina gracias a tres ventanales abocinados ricamente ornamentados con cuatro arquivoltas de perfil recto. Las arquivoltas exteriores descansan sobre capiteles esculpidos con una sencilla decoración floral en dos casos, mientras que otros muestran figuras humanas y escenas singulares, como la de un hombre abriendo las fauces de un animal. En el exterior, el ábside luce bandas y arquillos de tradición lombarda, rematados por una moldura de ajedrezado.
La puerta de acceso se sitúa a los pies del templo, en un arco de medio punto sencillo que fue reformado con posterioridad, conservando, no obstante, el crismón original en su clave. Los muros laterales se refuerzan con contrafuertes que corresponden a los apoyos interiores de los arcos fajones.
Uno de los elementos más valiosos del conjunto es el coro alto situado a los pies, sobre arco rebajado. Este singular ejemplo de carpintería gótico-mudéjar en Aragón, datado entre finales del siglo XIII y comienzos del XIV, combina vigas sobresalientes decoradas con proas labradas y policromadas, zapatas ornamentadas, motivos heráldicos de la Casa de Castro y una rica variedad de temas: cabezas de monstruos, rostros humanos, animales fantásticos, flora estilizada, inscripciones árabes y complejas composiciones geométricas.
El entorno de la ermita conserva también restos del antiguo castillo de Castro, lo que refuerza su interés histórico y cultural, así como su atractivo para quienes buscan qué ver en San Román de Castro dentro de una ruta de turismo cultural en Ribagorza.
Acceso
Se puede llegar en todoterreno hasta las inmediaciones. Lo más recomendable es acceder primero a La Puebla de Castro desde la carretera hacia Graus y, desde allí, continuar por la pista asfaltada que lleva al congosto de Olvena. Pasada una instalación agropecuaria, un desvío a la izquierda conduce por pista de tierra transitable hasta la ermita.