Juego de Les Quilles
El Juego de Les Quilles es una de las tradiciones más singulares y representativas de Benasque, una práctica que combina deporte, habilidad y un fuerte sentido de comunidad. Gracias al impulso de la Asociación de Dones de les Quilles de Benás, fundada hace más de una década, esta actividad ha traspasado fronteras, dándose a conocer no solo en diversas localidades de España, sino también en países como Francia e Italia. La asociación está integrada por unas 22 mujeres, verdaderas embajadoras de esta tradición, que se reúnen cada fin de semana para practicar y competir, manteniendo vivo un juego que forma parte del patrimonio cultural ribagorzano.
El juego presenta unas características muy particulares que lo diferencian de otras modalidades de bolos tradicionales. Se utilizan nueve quilles torneadas en madera, con una forma troncocónica y terminadas en una bola. La pieza central, conocida como nou, se distingue por tener tres líneas marcadas en su superficie, lo que le otorga un papel especial en la dinámica del juego. Las partidas enfrentan a dos equipos formados por entre tres y cinco jugadoras, creando un ambiente de sana competencia y camaradería.
El objetivo principal del Juego de Les Quilles es derribar un número concreto de piezas, que varía según la mano que se esté disputando. Del mismo modo, las distancias de tiro también cambian a lo largo de la partida, lo que añade un componente estratégico y de adaptación. La posición del lanzamiento está claramente delimitada: el pie atrasado debe permanecer fijo tras una línea marcada en el suelo, sin sobrepasarla en ningún momento.
El desarrollo del juego, lleno de concentración y precisión, está acompañado de un ambiente festivo, con el público animando y las jugadoras intercambiando bromas y consejos. Cada lanzamiento requiere técnica, fuerza medida y una gran coordinación, ya que no se trata solo de tumbar quilles, sino de hacerlo siguiendo las reglas específicas de cada mano.
La victoria se alcanza cuando uno de los equipos consigue completar seis manos antes que su rival. Más allá del resultado, la verdadera recompensa está en la convivencia y en la preservación de una costumbre que ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder su esencia.
Hoy en día, el Juego de Les Quilles no solo es un reclamo para quienes buscan conocer las tradiciones ribagorza, sino también una experiencia viva de la cultura de Benasque, que invita a vecinos y visitantes a descubrir un legado que sigue transmitiéndose de generación en generación.