Bisaurry conserva un patrimonio inmaterial ligado a su calendario festivo y a una tradición oral que se extiende por varios núcleos del municipio: Arasanz, Urmella, Rins, Gabás y Renanué. Entre celebraciones patronales y romerías, destacan también relatos de carácter prodigioso y legendario, con referencias a apariciones, “moros” y espacios concretos del paisaje.
Historia
Fiesta patronal de San Ramón Nonato (31 de agosto)
La fiesta patronal de Bisaurry se celebra el 31 de agosto, en honor a San Ramón Nonato. La tradición señala que, al inicio de las fiestas del año anterior, se eligen los mayordomos, que serán los encargados de preparar las fiestas del año siguiente.
Romería de San Cristóbal (10 de julio)
El 10 de julio se celebra la romería de San Cristóbal, una de las fechas destacadas del calendario local.
Calendario festivo en los núcleos del municipio
Arasanz celebra su fiesta el 14 de septiembre, en honor al Santo Cristo.
Urmella celebra su fiesta el 6 de agosto.
Gabás celebra el 24 de julio la festividad del Apóstol Santiago.
Renanué celebra el 26 de diciembre la festividad de San Esteban.
Mitología
Arasanz (Ara Sancta) y el Cristo milagroso
En Arasanz (Ara Sancta) se considera que el lugar ha estado siempre favorecido por la imagen milagrosa de Cristo de su parroquia. Se recuerda especialmente una intercesión ligada a unas obras realizadas en su capilla a finales del siglo XVII: ante la falta de arena en las inmediaciones, se formó una gran tormenta que arrastró por un barranco hasta la iglesia la arena necesaria para continuar las obras.
Urmella: el espectro del último prior
En el antiguo monasterio de Urmella se dice que alguna noche aparece el espectro de su último prior, encapuchado, con hábito blanco y haciendo sonar una campanilla mientras repite: “Soy el prior, soy el prior”.
Cuenta la tradición que alguien aconsejó colocar en medio de la sala una mesa redonda con pata central, que se bifurcaba en tres formando un trípode, y sobre la mesa un cuenco de judías. Tras repetir la operación varias veces, una mañana comprobaron que habían extraído veintiséis judías del cuenco y que estaban cuidadosamente alineadas alrededor de la mesa. Se interpretó como una petición del fantasma y se mandaron oficiar veintiséis misas a mosén Victorián, cura entonces de Castejón de Sos. Desde ese día no se supo más del prior, aunque una de las habitaciones de la casa que ocupa parte del antiguo monasterio se sigue llamando “cuarto del prio”.
Rins: la torre de los “moros” y el Arca Moros
En Rins se conserva una tradición relacionada con los “moros”: se habla de una torre construida, según la tradición, por los moros, que vivían en las rocas conocidas como “Arca Moros”.