Chía mantiene un patrimonio inmaterial muy ligado a la devoción a la Virgen de la Encontrada y a las celebraciones que se repiten cada año en torno a su ermita. Romerías, bailes (“ball”), cantos tradicionales y relatos populares forman un conjunto de memoria viva que se reactiva especialmente en mayo y en la fiesta mayor de septiembre.
Historia
Romería a la ermita de la Virgen de la Encontrada (sábados de mayo)
Durante los sábados de mayo se celebra la romería a la ermita de la Virgen de la Encontrada, a la que acuden personas de todos los pueblos del valle. El día propio de la Virgen es el 8, pero si cae entre semana se traslada al fin de semana más próximo para favorecer la participación.
El “ball” de la romería: ida y vuelta a la ermita
El domingo de romería se realiza un baile (“ball”) que va desde la iglesia hasta la ermita y vuelta. Antiguamente lo bailaban solo los hombres, pero hoy participan también las mujeres. La víspera (sábado) se realiza otro “ball” en el que se hace el intercambio de mayordomos.
Aunque este tipo de “ball” es común en varios pueblos del valle, en Chía tiene su singularidad por el recorrido hasta la ermita. En la vestimenta tradicional se utiliza camiseta blanca con pañuelo y faja azules.
Gozos a la Virgen: canto propio de Chía
En torno a la Virgen de la Encontrada se cantan unos gozos que se consideran un reflejo fiel de una tradición mantenida durante siglos. Se interpretan cada sábado de mayo y también en la fiesta mayor, el 8 de septiembre.
Tradicionalmente, las mujeres cantaban el estribillo en la nave (“Sed siempre nuestra abogada / nuestra madre piadosa”) y los hombres entonaban las estrofas desde el coro; aunque actualmente las mujeres cantan también las estrofas.
Rifa del cerdo de San Antón
En Chía se conserva la tradición de la rifa del cerdo en torno a San Antón o San Antonio Abad, patrón de los animales, como parte del imaginario popular del municipio.
Feria de la Patata (principios de noviembre)
Chía organiza cada año, a principios de noviembre, la popular Feria de la Patata, cuando la cosecha alcanza su punto más álgido. En esa jornada se vende más de una tonelada de patatas. La feria pone en valor el enclave del Valle de Benasque y su producto estrella, apreciado por su sabor, asociado a la técnica tradicional de cultivo y al microclima en torno a los 1.200 metros de altitud donde se desarrolla el tubérculo.
Mitología
La Virgen de la Encontrada: la cueva y los favores atribuidos
La tradición cuenta que la Virgen de la Encontrada fue hallada por un pastor en la Edad Media, en una cueva donde habría permanecido escondida desde la invasión musulmana (los “moros”, según se dice). A la imagen se le atribuye la capacidad de propiciar el agua y la curación de tullidos, así como la protección de quienes se encomiendan a ella en circunstancias adversas.
Galino Galinás y el cáliz escondido
Una tradición relacionada con los “moros” sitúa como protagonista a Galino Galinás, natural del lugar. Se cuenta que se enteró de que los moros de Sos tenían escondido un cáliz; los espió y, en un descuido, se lo quitó. Perseguido y a punto de ser apresado, cruzó el Ésera y cayó exhausto, encomendándose a la Virgen de la Encontrada. En ese instante crecieron las aguas del río y, de este modo, logró salvarse.
El contrabandista de imperdibles y el “¡Ya cardean!”
Se narra también la historia de un vecino que hacía contrabando de imperdibles. En uno de sus viajes pensó que, igual que se siembra trigo y brota tras el invierno y la primavera, podría “sembrar” imperdibles para obtenerlos después. En otoño esparció el saco en un campo con maleza y, al regresar en verano, la maleza había crecido tanto que al cruzar descalzo se pinchaba con los cardos, exclamando satisfecho: “¡Ya cardean, ya cardean!”.
El cerdo alcalde
La tradición popular cuenta que, al no ponerse de acuerdo para elegir alcalde, decidieron echar una manzana por una costera: sería alcalde quien lograse cogerla. En ese momento salió un cerdo de un corral y se la comió, por lo que pasó a ser el alcalde. Se dice que durante su “mandato” el pueblo estuvo mejor administrado y gozó de mayor bienestar.