El Valle del Lierp, con los núcleos citados de Egea y Serrate, combina un calendario festivo sencillo con un imaginario muy potente ligado al Turbón. La ficha lo describe como “montaña mágica” y lo sitúa como centro de leyendas desde época romana, aún vivas en la tradición oral de la zona.
Historia
Fiestas mayores (agosto): baile en Egea y en Serrate
Las fiestas mayores se celebran en agosto. La tradición reparte el baile entre los dos núcleos: un día se baila en Egea y el otro en Serrate, reforzando la idea de celebración compartida dentro del municipio.
Serrate: ascensión al Turbón
En Serrate se recoge la ascensión al Turbón como una de las prácticas destacadas del entorno, vinculada tanto a la experiencia del paisaje como al conjunto de relatos que la montaña concentra.
Mitología
El Turbón, montaña mágica y escenario de leyendas
El Turbón aparece como una gran mole caliza cargada de significado: un lugar asociado a leyendas muy antiguas que han pasado de generación en generación. En la ficha se señalan varias líneas narrativas principales, con lugares concretos que anclan el mito en el territorio.
Las brujas del Turbón: aquelarres, el Maligno y lugares señalados
Según la tradición, las brujas de todo el Pirineo tenían predilección por el Turbón para celebrar sus aquelarres las noches de todos los viernes del año. Allí veneraban al Maligno, convertido en macho cabrío, que surgía de las cavidades de la montaña, y recibían instrucciones sobre los males que debían causar.
El relato se sitúa en puntos concretos: la Fuente de la Pedreña, donde daban tres golpes con ramas de boj para elevarse por los aires y provocar tormentas; y el Forat d’as bruixas (agujero de las brujas), considerado su morada. La tradición resume esta presencia con una frase: “En el Turbón las brujas tienden la ropa al sol”.
El dragón del Turbón: pacto con el ganado y sueño en los canales
Otra leyenda habla de un dragón mítico que vivía entre las cuevas de la montaña y diezmaba los ganados. Los vecinos, descritos como gente sabia, negociaron con él: le darían comida a cambio de que no se interpusiera en el camino de los rebaños. Un día el dragón dejó de recoger sus ovejas y se cree que permanece dormido por los canales del macizo.
El Ome granizo: rocas, vendavales y tormenta
Se cuenta que algunos han visto a un gigante rondar por la montaña: el Ome granizo. Un pastor, escondido y muerto de miedo, lo habría visto arrojar dos rocas inmensas contra los lugareños. En otras ocasiones, el gigante subiría a la cumbre y sus soplidos se convertirían en vendavales que anuncian la tormenta. La memoria popular lo expresa así: “Cuando la boira cubre el Turbón, habrá tormenta en todo Aragón”.
Una fragua de tormentas: dioses, rayos y seres feéricos
La tradición sitúa en la cima del Turbón una fragua mitológica construida por los dioses en tiempos del Diluvio, de donde surgirían las chispas y los rayos de las tormentas. En el mismo imaginario aparecen también lavanderas feéricas que alborotan el ganado y duendes asociados a fenómenos extraños de la zona.