Viacamp y Litera reúne un patrimonio inmaterial muy ligado a sus fiestas mayores y a un imaginario popular donde las cuevas, las torres medievales y las apariciones marianas se integran en el paisaje. En esta ficha se citan los asentamientos de Literá, Viacamp y Mongay, cada uno con celebraciones y relatos propios.
Historia
Literá: fiesta mayor de la Asunción (15 de agosto)
En el núcleo de Literá se celebra la fiesta mayor el 15 de agosto, en honor a Nuestra Señora de la Asunción. El sábado más próximo a la fecha se organizan actividades como hinchables para los niños, cena popular y baile. El domingo se celebra la misa en la iglesia de Literá, de origen románico, dedicada a la misma advocación.
Viacamp: fiesta mayor de Nuestra Señora de l’Obach (8 de septiembre)
En Viacamp se celebra la otra fiesta mayor el 8 de septiembre, Natividad de la Virgen, en honor a Nuestra Señora de l’Obach. El sábado más próximo se realiza cena popular y baile, con hinchables para los niños. El domingo tiene lugar la misa en la iglesia y la procesión.
Viacamp: Saint Steve (26 de diciembre)
En Viacamp, el 26 de diciembre se celebra la fiesta en honor a Saint Steve, patrón de la iglesia del castillo de Viacamp, hoy convertida en Centro de Interpretación de las Torres Vigía de Ribagorza. Se celebra con cena popular y baile para los más allegados.
Mitología
Mongay: cuevas y “Castillo de los Moros”
En la cara sur de la sierra de Mongay se localizan la Cueva de la Bruja y la Cueva del Moro, señaladas por la tradición como lugar de reunión. En el entorno quedan también restos de una torre cilíndrica medieval conocida como Castillo de los Moros.
Nuestra Señora de l’Obach: aparición, protección y la cadena del cautivo
A Nuestra Señora de l’Obach se le tiene gran devoción en la comarca y, tradicionalmente, han acudido en romería vecinos de pueblos próximos como Luzás y Tolva, entre otros. La tradición cuenta que la Virgen se apareció sobre una zarza, en una zona del monte con un pedazo de umbría, de donde vendría el nombre de Obac.
Se le atribuye la protección de animales que se despeñan y de cautivos. Entre los hechos recordados destaca la liberación de un hombre, cuya cadena queda como testimonio y pende sobre el arco del presbiterio.
La imagen románica y la zarza siempre verde
La ficha describe la talla románica como una imagen sedente de la Virgen en madera policromada, que sostiene un pomo con la mano derecha y lleva al Niño sentado sobre su pierna izquierda en actitud de bendecir. La leyenda afirmaba que la imagen jamás se cubría de polvo, del mismo modo que la zarza donde se apareció se habría conservado verde a lo largo de los siglos. Actualmente, una copia moderna la sustituye en el presbiterio.