Sahún, encanto de montaña en el corazón del Valle de Benasque
Sahún es mucho más que un pueblo de montaña; es la puerta a algunos de los paisajes más impresionantes del Pirineo aragonés. Su núcleo, asentado en una ladera, ha crecido adaptándose al terreno, conservando un trazado de calles estrechas y arquitectura popular que mantiene vivo el encanto de antaño. Formado por Sahún, Eresué, Eriste y Linsoles, este municipio invita a disfrutar de un turismo en Sahún que combina patrimonio, tradiciones centenarias y un entorno natural privilegiado.
Entre piedras centenarias y leyendas del Pirineo
Pasear por sus calles es encontrarse con rincones llenos de historia y panorámicas que se abren al valle. En Eriste, el Centro de Interpretación del Parque Posets-Maladeta ofrece las claves para explorar uno de los espacios naturales más emblemáticos del Pirineo. La ermita románica de San Aventín, el Santuario de Nuestra Señora de Guayente o la iglesia de San Juan Bautista en Eresué son paradas obligatorias para quien busca qué ver en Sahún.
Naturaleza en Sahún: rutas y paisajes para enamorarse
El municipio está rodeado de montañas, ríos y bosques que lo convierten en un destino ideal para los amantes del aire libre. Desde aquí parten rutas en Sahún que se adentran en el Parque Natural Posets-Maladeta, ascendiendo a miradores y collados con vistas espectaculares. El río Ésera y los ibones de alta montaña ofrecen lugares perfectos para disfrutar de la tranquilidad y la belleza natural de la zona.
Fiestas y tradiciones
- 24 de junio: Noche de San Juan con las tradicionales “falles”
- 8 de septiembre: Fiestas en honor a la Virgen de Guayente, con el Ball dels Sombrers