Esta ruta de montaña, considerada una de las más espectaculares del Pirineo de Huesca, ofrece un exigente recorrido por la vertiente este de la Sierra de Sis. Se trata de un itinerario sin señalización sobre el terreno, por lo que requiere experiencia previa en senderismo y montaña, además de buena preparación física.
El inicio del recorrido supone un importante reto, ya que en los primeros kilómetros se afronta un ascenso continuado que alcanza los 1.700 metros de altitud. Esta dura subida se ve recompensada con impresionantes panorámicas del Pirineo central y de los valles colindantes, que acompañarán al senderista durante gran parte de la travesía.
Una vez superada la fuerte pendiente inicial, la ruta continúa siguiendo la cuerda de la cresta de la Sierra de Sis, un tramo en el que predominan los senderos de altura y donde se disfruta de un paisaje abierto, dominado por praderas alpinas, afloramientos rocosos y vistas en todas direcciones. La sensación de avanzar sobre la línea divisoria de la sierra convierte este tramo en uno de los más memorables del recorrido.
El itinerario culmina en la localidad de Bonansa, un pequeño pueblo ribagorzano que conserva su encanto tradicional y constituye el punto final perfecto para descansar tras la exigente jornada. La llegada a Bonansa brinda también la posibilidad de enlazar con otros senderos señalizados que recorren la Sierra de Sis y sus alrededores.
En definitiva, se trata de una ruta difícil pero espectacular, ideal para senderistas experimentados que busquen un desafío con impresionantes paisajes de montaña.