Las lagunas de Estaña forman uno de los paisajes de humedal endorreico más singulares del Pirineo aragonés. Este sistema natural de filtración de aguas subterráneas se encuentra en una zona de media montaña y constituye un ecosistema de gran valor ecológico, donde prosperan especies endémicas de flora y fauna. Su interés medioambiental y paisajístico convierte a estas lagunas en un espacio único para los amantes de la naturaleza.
El recorrido comienza en el pueblo de Estaña, accesible desde la carretera de Estopiñán del Castillo. Desde allí se toma una pista que avanza hacia el sur y que conduce al estanque Grande de Estaña, la mayor de las lagunas del conjunto. El sendero atraviesa un entorno de gran belleza, rodeado de bojes, robles y enebros, hasta desembocar en una pista forestal.
En este punto, el camino gira hacia el norte, acercándose al despoblado de Caserras del Castillo, hoy en ruinas pero que todavía conserva parte de su encanto. Desde allí, la ruta continúa hacia el oeste por un terreno cómodo y sin apenas desnivel, regresando a Estaña. En el tramo final se bordea el estanque Pequeño, situado a la derecha del itinerario, que completa el atractivo del conjunto natural.
Antes de entrar de nuevo en la población, merece la pena detenerse en el mirador interpretativo de los humedales, junto a una gran carrasca. Desde este punto se obtienen magníficas vistas del sistema lagunar y se comprende mejor la importancia de su conservación.