El recorrido circular entre Santaliestra, Besians y Perarrúa invita a descubrir algunos de los rincones más tranquilos y pintorescos del valle medio del río Ésera. Estas localidades ribereñas destacan por la calma de sus aguas, que en verano se convierten en un lugar perfecto para el baño y el disfrute en familia.
La parte baja de la ruta conecta las tres poblaciones por caminos llanos y accesibles, ideales para todos los públicos. Uno de los puntos más singulares es el puente colgante de Santaliestra, que permite cruzar el río y vivir una experiencia única sobre sus aguas.
Desde Santaliestra comienza el ascenso hacia Caballera, un pueblo típico de la montaña altoaragonesa que quedó deshabitado en 1980, pero que poco a poco está recuperando su esencia gracias a iniciativas locales. Durante la subida, el sendero ofrece una parada obligada en un mirador panorámico, desde el que se obtienen impresionantes vistas del valle del Ésera y sus montañas circundantes.
Más adelante, la ruta se adentra en un bosque de pinos y encinas, aportando frescor y sombra al caminante. Una vez alcanzado Caballera, se puede optar por alargar el recorrido hasta los restos del monasterio románico de San Martín, del siglo XI, una joya patrimonial que testimonia el pasado medieval de la zona.
Otra alternativa es descender hacia Besians, cerrando así el itinerario circular con un agradable paseo de regreso. En conjunto, se trata de una ruta que combina paisaje, historia y naturaleza en un entorno único del Pirineo aragonés.