Este recorrido por el Montsec de Aragón es uno de los mejores ejemplos de cortados rocosos de la comarca de Ribagorza. La ruta asciende a la cima de esta sierra prepirenaica, acercándose a espectaculares farallones calizos que sirven de refugio a numerosas aves rupícolas, especialmente rapaces como el quebrantahuesos. Se trata de un itinerario apto para cualquier época del año y muy recomendable por las impresionantes panorámicas que ofrece desde su cumbre, consideradas de las más completas de todo el territorio.
El punto de inicio se encuentra cerca del despoblado de L’Estall, junto a la pista que conduce a Montfalcó. Desde el collado de Ramis, situado a unos 800 metros, la ruta se desvía a la izquierda para tomar un sendero que pronto se convierte en un camino más estrecho. Tras atravesar una pista agrícola se alcanza el barranco de San Miquel, que se sigue brevemente hasta llegar a la ermita del mismo nombre.
Desde allí, el itinerario continúa hacia el Pas de San Miquel, superando la ladera por una senda en zigzag que asciende hasta lo alto de la sierra. El camino prosigue hacia la derecha, avanzando sobre los cantiles meridionales, hasta alcanzar finalmente la cima del Montsec de Aragón, señalizada con un vértice geodésico.
El mirador natural de la cumbre regala vistas inolvidables sobre el Congosto de Mont-rebei, las paredes del Montsec d’Ares, el embalse de Canelles y el piedemonte pirenaico. El regreso se realiza por el mismo camino de subida.